Las cartas de la corte

Las cartas de la corte tienden a mostrar diferentes aspectos del consultante o bien el elenco de personajes que lo rodean.

Así pues, pueden aparecer personas importantes que cumplen un papel en la vida personal, laboral o familiar del consultante. A veces las cartas de la corte muestran situaciones.

Por ejemplo, la Reina de Bastos podría representar la clase de mujeres por las que se siente atraído el consultante o con las cuales sigue idénticas pautas.

En el caso de aparecer en la tirada de un hombre, podría incluso revelar un aspecto de sí mismo, es decir, esa parte de su personalidad innovadora pero todavía atenta a las inspiraciones de los demás. Asimismo, el Rey de Oros en la tirada de una mujer puede mostrar ese lado de su personalidad fortalecedor, masculino, con iniciativa en el plano material o físico.

Lejos quedan las viejas asociaciones entre las cartas de la corte y las «mujeres morenas» o los «hombres rubios de ojos azules». Quizá esta relación fuera pertinente en otros tiempos, pero el mundo ha cambiado desde entonces, y también el significado de las cartas.

Hoy en día, la gente puede cambiarse el color del pelo de un día para otro y existen lentillas especiales que cambian el color de los ojos. Las cartas tienen cosas más importantes que hacer, mensajes más importantes que comunicar que los colores de una persona.

Así como el mundo en que vivimos cambia continuamente, también lo hace el Tarot, pues es un ente vivo y fluctuante, no una fórmula estática e invariable conservada en vinagre.

Si la lectura va dirigida a hombres y mujeres homosexuales, tenga en cuenta que una carta masculina en la tirada de una mujer puede indicar un aspecto dinámico de su sexualidad, al igual que una carta femenina en la tirada de un hombre puede indicar un aspecto receptivo de su sexualidad.

Así, aunque existen directrices, el Tarot es diferente para cada persona y no hay reglas inamovibles. Básicamente aprenderá de la experiencia directa, que significa descubrir por uno mismo.